La pertinencia de la ética animal en nuestros días

Lo que me interesa investigar es nuestra relación moral con los animales. Mi indagación sobre nuestra relación con los animales no humanos parte del supuesto de que una investigación sobre los derechos de los animales no humanos es parte de los derechos humanos. Por una parte, pondré el acento en la pertinencia de la ética animal en nuestros días. En un segundo lugar, defenderé la ética ambiental desde la reflexión filosófica. Mi acercamiento es filosófico, al mismo tiempo, que señalo que, existen estudios desde la veterinaria, existen estudios que hablan de una bioética animal, que pone énfasis en los derechos de los animales no humanos atendiendo a que tienen la capacidad de sentir dolor. Pero, la filosofía también ofrece una reflexión ética sobre los animales no humanos.

1.La pertinencia de la ética animal en nuestros días.

La ética animal ha sido criticada porque se supone que desprecia la vida humana. No se trata de despreciar la vida humana, sino de prestarle atención al dolor y sufrimiento de los animales. Prestarles atención a los animales no humanos, nos ha colocado ante una forma no tradicional de pensar la ética. En este tenor, estoy de acuerdo con Peter Singer en pensar la ética de otra manera, que pone énfasis en el “daño que estamos causando a los ecosistemas de nuestro planeta, a otras especies de animales” (Singer, 1997, p. 172).

Se me objetará que hablo de ética ambiental, cuando debería hablar de la ética animal. Pero, desde mi perspectiva, si hablo de ética ambiental es para salvaguardar los derechos de los animales no humanos. No desconozco que la filosofía deviene en un modo de vida, “para minimizar la contaminación y asegurar que todo lo que se puede volver a usar. Tirar a la ligera materiales que se pueden reciclar constituye una forma de vandalismo o de robo de nuestra propiedad común en los recursos del mundo” (Singer, 1995, pp. 356-357).

Pero la reflexión ética sobre los animales no humanos es necesaria, para brindar razonamientos éticos al momento de deliberar sobre asuntos que perturben nuestra vida cotidiana: “se trata de una llamada a la responsabilidad de preservar el medioambiente, la atmosfera y a la biodiversidad y a un cambio eventual de paradigma, que posibilite el paso de una sociedad abocada a la competencia y a la producción desbocada y desmedida, a una sociedad de cooperación inteligente” (Arellano & Farías, 2023, p. 15).
Tom Regan, en Derechos animales, injusticias humanas, parte de la consideración de que los seres humanos tienen un valor inherente y que estos derechos pueden extenderse a animales no humanos. Tom Regan resalta que es plausible haber una justificación del daño a los animales, aunque “quienes dañan a los animales normalmente no demuestran que el daño causado está realmente justificado. Una pregunta más que debemos plantearnos a nosotros mismos es: ¿qué debemos hacer moralmente hablando, en una situación tal? (Regan, 1980, p. 261).
Una vez que se ha reflexionado sobre la pertinencia de la ética animal en nuestros días, es menester elaborar una defensa de la ética animal desde la filosofía.

2.En defensa de la ética ambiental desde la reflexión filosófica.

Tom Regan parte del supuesto de que si los animales no consiguen hablar o defenderse, no hacen influencia política, “esto no debilita nuestra obligación de actuar en su beneficio. Si algo hace su beneficio, es acrecentar nuestra obligación” (Regan, 1980, p. 262).

Si hablo de la ética animal, es porque el movimiento de la liberación animal tiene una justificación filosófica. En este tenor, tal como sostiene Peter Singer, “el movimiento de liberación de los animales es el único de los movimientos políticos recientes cuyas ideas y apoyo provienen de filósofos académicos” (Singer, 1997, p. 174).

El argumento del movimiento de la liberación animal muestra que en nuestros días “muchos filósofos aceptan ahora que la diferencia de especie por sí sola no puede proporcionar una base ética defendible para dar más valor a los intereses de un ser que a los de otro” (Singer, 1997, p. 174).

En términos sencillos, los límites de las especies no son naturales, sino que es una forma de dividir a los seres vivos. A este respecto, “el modo en que dividimos a los seres en especies no refleja un orden natural de las cosas o una realidad del mundo exterior, sino los juicios subjetivos de quienes hacen la clasificación” (Singer, 1997, p. 178).
En todo caso, Peter Singer argumenta que los animales no humanos son personas, en el sentido de que “las ballenas, los delfines, los elefantes, los perros, los cerdos y otros animales también son conscientes de su propia existencia en el tiempo y pueden razonar” (Singer, 1997, p. 181).

En suma, la ética animal es necesaria, en nuestros días, en la medida en que los animales no humanos devienen en personas. Se puede profundizar en la ética animal en la medida en que existen investigaciones científicas para disminuir el uso de antibióticos en los animales.


Bibliografía:
Arellano, S & Farías, E. (2023). Bioética sin biomoral: elementos críticos para comprender la bioética. México: Secretaría de Salud, CONBIOÉTICA, UAQ. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/910232/Libro_bioetica_sin_biomoral_final.pdf
Singer, P. (1995). Ética práctica. New York: Cambridge University Press.
Singer, P. (1997). Repensar la vida y la muerte. El derrumbe de nuestra ética tradicional. Barcelona: Paidós.
Regan, T. (1980). Derechos animales, injusticias humanas. Disponible en: https://www.filosoficas.unam.mx [Consulta: 22 de febrero de 2026].


Dr. Juan Manuel Cabrera Romero.
Facultad de Filosofía.
Unidad de Bioética, UAQ.


Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional de la Unidad de Bioética-UAQ. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

Sobre el Día Internacional del Agua. Reflexiones desde el bienestar animal

Cada 22 de marzo, la ONU celebra el Día Internacional del Agua, con el propósito de promover el acceso equitativo al agua potable. Esta efeméride invita a reflexionar sobre una realidad inquietante: dicho acceso no es universal. No quisiera centrar estas consideraciones únicamente en el agua purificada –que carece de nutrientes-, sino en el agua potable como fuente de vida. Privarnos de ella equivale, en cierto sentido, a privarnos de la propia existencia.

En este ensayo abordaré tres ejes principales.

1. La importancia del agua para la bioética. Aquí destacaré su significado biológico, apoyándome en las reflexiones de Luciano Espinoza.
2. El derecho de acceso al agua. Analizaré cómo puede pensarse este tema más allá del marco de los derechos humanos.
3. El bienestar animal y el acceso al agua potable. Pondré énfasis en garantizar este recurso también para los animales no humanos.

A manera de hipótesis, sostendré que el Día Mundial del Agua es relevante porque nos recuerda la urgencia de cuidar nuestro medio ambiente y de asumir deberes hacia los animales. La ética animal, en este sentido, ya no puede ser ignorada ni relegada, forma parte de nuestra responsabilidad compartida con la vida en todas sus manifestaciones.

Aunque no aporta nutrientes, el 80 % del cuerpo es agua. Se pueden vivir unos días sin comida, pero no se pueden vivir muchos días sin agua.

1. La importancia del vital líquido llamado agua.

En estas reflexiones, no pretendo desacreditar el consumo de agua purificada, sino subrayar que los seres humanos tenemos el derecho fundamental al acceso al agua potable. Soy consciente de que el reconocimiento de los animales no humanos como seres sintientes ha generado cambios significativos en la legislación. A este respecto, aclaro que no me sitúo como filósofo del derecho, sino como alguien que observa la importancia ética de este tema.

Para la Comunidad Planeta Azul, el agua es esencial para la supervivencia tanto de los seres humanos como de los animales no humanos. En sus palabras, “los animales y las plantas dependen del agua para su supervivencia y desarrollo, y escasez o contaminación puede tener consecuencias devastadoras para los ecosistemas” (Comunidad Planeta Azul, 2023). Esta afirmación nos recuerda que el agua no es únicamente un recurso humano, sin un bien compartido para toda la vida en el planeta.

Soy consciente de que el tema del agua es crucial para la bioética, aunque considero que su alcance trasciende esta disciplina y se extiende a todas las áreas de conocimiento. En este tenor, Luciano Espinosa señala “es clara la trascendencia que para la bioética y la biopolítica tiene la cuestión del agua, por lo mismo que resulta patente su repercusión en la vida diaria” (Espinosa, 2011, p. 83).

Luciano Espinosa me conduce a plantear el significado del agua para la biología, subrayando que este elemento cumple una función decisiva en la sobrevivencia y en la organización de la vida. En términos sencillos, sin hidratación la vida es inconcebible. A este respecto, Luciano Espinosa recuerda que “sin agua no hay fotosíntesis, o que los mamíferos se gestan en medio líquido y los ovíparos vienen al mundo en una cápsula nutritiva semejante” (Espinosa, 2011, p. 84).

La importancia biológica del agua se manifiesta, en el caso de los seres humanos, en que más del 70% de nuestro organismo está compuesto por agua -ya sea el protoplasma celular, sangre u otros fluidos vitales-. Basta padecer una desnutrición del 2%, para comenzar a experimentar mareos. En este sentido, Luciano Espinosa puntualiza “casi podría concluirse quien no bebe agua lo suficiente no puede ser humano en plenitud o al menos queda seriamente disminuido. De ahí que cualquier consideración sobre la escasez y la falta de acceso tenga consecuencias éticas, antropológicas y sociales de primer rango” (Espinosa, 2011, p. 84).

Tras reflexionar sobre la importancia conmemorar el Dia Mundial del Agua, me propongo ahora poner el acento en una reflexión filosófica sobre el acceso al agua potable, entendido, no sólo como un recurso biológico indispensable, sino como un bien ético y social cuya distribución equitativa interpela directamente nuestra responsabilidad colectiva.

2. Reflexión filosófica sobre el acceso al agua potable.

Es menester subrayar que la escasez y el derecho al acceso del agua encuentran un lugar legítimo dentro de la filosofía. En este sentido, aunque de manera breve, conviene señalar que estas reflexiones n son ajenas a os ambientalistas, los biólogos, los veterinarios ni a la ética animal, pues todos ellos reconocen la centralidad del agua en la vida y en la justicia ecológica.

Desde la perspectiva de Luciano Espinosa, el asunto del agua ha dejado de ser concebido únicamente como una necesidad para convertirse en un derecho universal. Él mismo puntualiza “es oportuno subrayar el reconocimiento por parte de la Asamblea General de la ONU (sesión del 28-7-2010) del derecho universal al gua y al saneamiento, lo que va más allá de considerarlo una necesidad” (Espinosa, 2011, p. 93).

En términos sencillos, la legislación sobre el agua que no se limita a reconocer que este vital líquido, sino que lo consagra como un derecho universal. Frente a la creciente comercialización del recurso, resulta necesario enfatizar que el agua constituye un bien común y elemental, indispensable para vivir con dignidad.

Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos advierte que en México existen graves problemáticas relacionadas con la “disponibilidad, desperdicio y contaminación del agua, tal y como lo advirtió el Relator Especial sobre el derecho humano al agua potable y saneamiento de Naciones Unidas en su visita de 2017” (Comisión Nacional de los Derechos Humanos, 2020, p. 12).

Asimismo, queda claro que el derecho al acceso al agua potable y al saneamiento no se suscribe únicamente al ámbito doméstico, sino que se extiende a todos los espacios donde el ser humano desarrolla su vida. En palabra de la misma Comisión: “para proteger su calidad y posibilitar, nuevos usos, sin afectar el medioambiente” (Comisión de los Derechos Humanos, 2020, p. 4).

No desconozco que el derecho al acceso al agua potable y al saneamiento está estrechamente vinculado con el derecho al medioambiente. Sin embargo, el acento de estas reflexiones lo pongo, particularmente en la relación moral que mantenemos con los animales.

En las siguientes líneas, me propongo mostrar que este derecho al acceso al agua potable, de un modo u otro, también involucra a los animales no humanos. Reconozco que no soy especialista en la ética animal, pero tanto el derecho al agua potable como la reflexión ética, han despertado mi interés, pues en el mundo existen muchas personas que en algún momento de su vida han sido suministradores de agua potable.

La ética animal me atrae porque ya no puede pasar por desapercibida frente a la situación de los animales no humanos. Pensemos en ejemplos sencillos: si un perro bebe agua contaminada de un caño, puede morir; o si un animal consume agua de mala calidad y posteriormente es ingerido por los seres humanos, las repercusiones alcanzan directamente a la salud humana.

3. El bienestar animal y el acceso al agua potable.

Desde mi perspectiva, la ética animal ha venido ganando una relevancia creciente. Parece que ya no basta únicamente con los derechos humanos sin extender la reflexión ética hacia los animales no humanos. Reconozco, sin embargo, que este tema puede abordarse desde distintas posiciones filosóficas, lo que enriquece el debate y abre nuevas perspectivas.

Me llama particularmente la atención el derecho al acceso al agua potable, desde la óptica de la ética animal, dado que existen animales no humanos que mueren al consumir aguas negras o contaminadas. No se trata de ser excesivamente detallista, pero tampoco podemos ignorar que muchos animales mueren por ingerir aguas tóxicas. Este tipo de acontecimientos es lo que me ha conducido a conmemorar el Día Mundial del Agua, poniendo el acento en el bienestar animal, en estrecha relación de la satisfacción de las necesidades humanas.

Nunca me he rehusado a tratar el tema de la ética animal, aunque reconozco que no soy experto en bioética. Me queda claro, sin embargo, que existen múltiples perspectivas sobre esta disciplina. Por ejemplo, no lo mismo hablar de la ética animal en Latinoamérica que en África. Tampoco considero que mis aproximaciones a la bioética sean eurocéntricas; más bien, soy consciente de que vivo en un mundo complejo y en constante transformación, donde las reflexiones deben adaptarse a la diversidad de contextos culturales y sociales.

Hablar de la ética animal es un tema muy amplio y complejo, pues que abarca desde cuestiones tan concretas como el tipo de agua que proporcionamos a os animales hasta os dilemas más complejos, como la aplicación de la eutanasia. En esta ocasión, sin embargo, deseo concentrarme en los derechos y la protección de los animales. No sostengo que los tópicos de la ética animal deban reducirse; más bien, subrayo que muchos dilemas éticos están recobrando importancia en nuestras obligaciones y deberes hacia los animales.

No desconozco que Robert Hall reflexiona sobre la ética animal desde distintas perspectivas: en ocasiones desde la sociología, en otras desde la filosofía. Hasta donde tengo entendido Robert Hall adopta una metodología casuística en torno al trato ético de los animales y al crecimiento íntegro de los seres no humanos, partiendo de la premisa de que “es requisito conocer las capacidades de los animales, son muy diferentes las vacas, los puercos y los pollos” (Hall, 2013, p. 10).

Podría parecer extraño que las diferencias en las capacidades de los animales, me han conducido a abordar la ética animal junto con la zootecnia. Sin embargo, considero que si parto únicamente de la veterinaria, corro el riesgo de alejarme de la filosofía, aunque reconozco que es vital integrar otros acercamientos. En todo caso, no se trata de una disputa ente posturas filosóficas, sino de “abogar por una postura común en el foro público a pesar de las diferencias filosóficas. El foro moral-social consiste en reglas y normas específicas para la protección de los animales, no en las diferencias filosóficas, entre kantianos, aristotélicos y utilitaristas” (Hall, 2013, p. 10).
Me queda claro que nuestras obligaciones hacia los animales no humanos constituyen un tópico de gran relevancia. En el marco del Día Mundial del Agua y del Saneamiento, conviene precisar que “los animales producidos para comida claramente no tienen los mismos derechos legales de mascotas domésticas, sino que deben o deberían al menos tener derechos como animales domesticados” (Hall, 2018, p. 33).

Siguiendo a Robert Hall, es importante resaltar que “para entender las relaciones entre los humanos y animales, nosotros tal vez podríamos no comenzar con una discusión sobre derechos de los animales o el estatuto de ciudadanía” (Hall, 2018, p. 34). Hall inició su reflexión sobre la ética animal con una apreciación profunda sobre las ideas de Sue Donaldson y Will Kymlicka acerca de las relaciones entre humanos y los animales. En este sentido, Hall sugiere que tenemos obligaciones hacia los animales no humanos, dado que “nosotros tenemos un número de relaciones construidas históricamente. Nosotros tenemos domesticados a algunos de ellos. Otros son mascotas” (Hall, 2018, p. 34).

En suma, cada 22 de marzo, la ONU celebra el Día Internacional del Agua, con el propósito de reflexionar sobre las problemáticas vinculadas a agua y al saneamiento, y asegurar un acceso equitativo a este recurso vital. No sé si algún día se logre penamente este acceso equitativo, pero considero indispensable la reflexión filosófica sobre el acceso al agua potable, entendida como un bien común que interpela tanto a los seres humanos.
El agua, como lo he señalado, es un tópico crucial para la bioética y para todas las disciplinas. He puesto énfasis en su significado biológico del agua, destacando que cumple una función decisiva en la supervivencia humana y, por extensión, en la vida de todos los seres vivos.


Bibliografía:
Comisión Nacional de los Derechos Humanos. (2020). El derecho al agua y saneamiento. México: CNDH.
Casado, M. (2007). Nuevos materiales de bioética y derecho. México: Fontamara.
Comunidad Planeta Azul. (2023). La importancia del agua en la preservación de la vida silvestre. Disponible en: https://www.comunidadplanetaazul.com/importancia-del-agua-en-la-vida-silvestre/ [Consulta: 03 de marzo de 2026].
Espinosa, L. (2011). “Reflexiones sobre el agua: un espejo de nuestro tiempo”. Dilemata, Año 2, nº 6. https://www.dilemata.net/revista/index.php/dilemata/article/view/93 [Consulta: 03 de marzo de 2026].
Montoro-Chiner, M. (2007). Bioética, medio ambiente y derecho. En: Casado, M. (2007). Nuevos materiales de bioética y derecho. México: Fontamara.
Hall, R. (2013). “Adela Cortina, Las fronteras de la persona. El valor de los animales, la dignidad de los humanos, Taurus, 2009, 240 pp.”. Dianoia, volumen LVII, número 68 (mayo 2012). https://www.scielo.org.mx/pdf/dianoiav57n68/v57n68a14.pdf [Consulta: 03 de marzo de 2026].
Hall, R. (2018). “Derechos de los animales: un enfoque sociológico”. Derecho Animal. Forum of Animal Law Studies, 9(4), 29-35. https://doi.org/10.5565/rev/da.353 [Consulta: 03 de marzo de 2026].


Dr. Juan Manuel Cabrera Romero.
Facultad de Filosofía.
Unidad de Bioética, UAQ.


Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional de la Unidad de Bioética-UAQ. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

Sobre la ética animal

En el presente trabajo, por una parte, pondré énfasis en las raíces filosóficas de la bioética. En un segundo lugar, analizaré la propuesta de Peter Singer sobre la liberación animal. En este tenor aparece la siguiente pregunta: ¿es pertinente ser vegetariano hoy?

1. Las raíces filosóficas de la bioética ambiental.

Para Salvador Arellano y Eduardo Farías, la ética es una reflexión crítica que pertenece al discurso filosófico. Es vital resaltar que “la ética puede ser descriptiva, normativa o aplicada, características que se entrelazan para dar paso a campo de lo que actualidad denominamos bioética” (Arellano & Farías, 2023, p. 89).

No hay propiamente el especialista en bioética, en el sentido de que la bioética “es una intersección de diferentes perspectivas, disciplinas y metodologías” (Arellano & Farías, 2023, p. 90).
La bioética nos invita a reflexionar sobre cómo enfrentamos las preguntas relacionadas con la vida -humana y no humana- y su futuro, así como sobre el papel del conocimiento científico en diálogo con la tecnología, la sociedad y las humanidades (Arellano & Farías, 2023, p. 12). En términos sencillos, la bioética se ocupa de los dilemas éticos que surgen en torno a la vida en general. Por eso también abarca el medio ambiente y la manera en que tratamos a los animales no humanos.

Una vez que se ha puesto énfasis en las raíces filosóficas de la bioética, es pertinente hacer una reflexión sobre la liberación animal, una propuesta de Peter Singer.

2. Liberación animal de Peter Singer: una propuesta para nuestros días.

El objetivo del presente apartado es reflexionar sobre la tiranía que los animales humanos ejercen sobre los animales no humanos, poniendo el acento en el dolor que esta relación provoca. Peter Singer, en Liberación animal. Una ética para nuestro trato hacia los animales, describe esa tiranía como una fuente de constante sufrimiento. Su postura es extensionista: sostiene que los animales no humanos merecen ser tratados con la misma consideración que los humanos. Singer no apela a la ternura ni a la simpatía superficial hacia los animales, sino que propone “un intento de reflexión profunda, cuidadosa y consistente sobre el tema de cómo debemos tratar a los animales no humanos. Su desarrollo saca a la luz los prejuicios que están detrás de nuestras actitudes y comportamientos actuales” (Singer, 1996, p. 8).

En es te horizonte, surge la pregunta de si hoy resulta pertinente adoptar el vegetarianismo como respuesta ética. La cuestión no se limita a una elección alimentaria, sino que se convierte en un gesto de resistencia frente a una estructura de dominación que normaliza el sufrimiento animal y lo invisibiliza.
Peter Singer sostiene que no existe justificación moral para considerar que el dolor de los animales no humanos tiene menos valor que el de los animales humanos. Reconoce que los humanos pueden poseer una memoria más detallada y un mayor conocimiento de lo que ocurre; sin embargo, un animal no humano puede sufrir incluso más, precisamente porque su comprensión limitada de la situación no le permite anticipar ni contextualizar el dolor que experimenta.

De esta reflexión surge una pregunta inevitable, tanto con Singer como más allá de él: ¿es posible adoptar el vegetarianismo en nuestro tiempo? La cuestión no sólo se reduce a una práctica alimentaria, sino que se abre como un dilema ético sobre nuestra responsabilidad frente al sufrimiento de los seres vivos que comparten el mundo con nosotros.

Peter Singer considera que el vegetarianismo es pertinente, pues “el vegetarianismo es recomendable para la Liberación de los Animales, recibe también un fuerte apoyo de los hechos que se desprenden de la situación por la que atraviesa la alimentación a escala mundial” (Singer, 1996, p. 262).

Frente a la idea de que solo consumamos pescado, Singer advierte que “la industria pesquera de las naciones desarrolladas se ha convertido en una forma más de distribución de los recursos naturales del mundo de cuyas ventajas sólo se aprovechan los ricos” (Singer, 1996, p. 269).

Es importante precisar la diferencia entre ser vegetariano y ser vegano. Al respecto, Peter Singer señala que “el término vegetariano se extendió como consecuencia de la formación de la Sociedad Vegetariana en Inglaterra, en 1874. Puesto que las normas de dicha sociedad permiten que se coman huevos y leche, el término ‘vegetariano’ se aplica a aquellos que utilizan estos productos animales” (Singer, 1996, p. 271).

No debe subestimarse esta definición, que incluye a quienes consumen vegetales, huevos y leche, mientras que el vegano se limita exclusivamente a los alimentos de origen vegetal. En todo caso, llegar a ser vegano supone un proceso que puede resultar complejo. Sin embargo, Singer reconoce que quienes han optado por el vegetarianismo ya han contribuido de manera significativa al movimiento de la Liberación Animal.
Frente al supuesto de que Peter Singer pretende imponernos el vegetarianismo como estilo de vida, este filosofo australiano aclara que sus “observaciones no tienen otra intención que la de servir de sugerencias” (Singer, 1996, p. 276).

Soy consciente de que los temas de la liberación animal y del vegetarianismo se vinculan con la idea de que la filosofía es un estilo de vida, aunque también es posible abordarlos desde una perspectiva teórica.
En suma, el campo de la bioética ambiental me resulta especialmente significativo, pues considero solo se ocupa de los dilemas éticos relacionados con la vida en general, sino que también incluye el cuidado del medioambiente y las cuestiones ecológicas. Sin embargo, es importante subrayar que la bioética no se reduce únicamente a los problemas medioambientales: su carácter transdisciplinario la lleva a abarcar múltiples dimensiones de los dilemas éticos vinculados con la vida humana y no humana.

La bioética es un campo transdisciplinario en el que dialogan distintas disciplinas: médicos, biólogos, juristas, filósofos y otros especialistas aportan sus perspectivas para comprender y enfrentar dilemas éticos relacionados con la vida. En mi caso, me acerco a la bioética desde la filosofía, porque creo que ofrece las bases conceptuales para pensar críticamente nuestras prácticas y decisiones.

Por ejemplo, la propuesta de Peter Singer sobre la tiranía de los seres humanos hacia los animales no humanos nos ayuda a reconocer que la ética animal y la bioética ambiental tienen raíces filosóficas profundas. No se trata solo de cuestiones técnicas o científicas, sino de reflexionar sobre cómo nuestras acciones afectan a otros seres vivos y al entorno que compartimos.


Bibliografía:
Arellano, S & Farías, E. (2023). Bioética sin biomoral. México: Secretaría de Salud, CONBIOETICA, UAQ. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/910232/Libro_bioetica_sin_biomoral_final.pdf
Singer, P. (1996). Liberación animal. Una ética para nuestro trato hacia los animales. México: Editorial Torres Asociados.


Dr. Juan Manuel Cabrera Romero.
Facultad de Filosofía.
Unidad de Bioética, UAQ.


Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional de la Unidad de Bioética-UAQ. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

La relevancia de los cuidados paliativos hoy

En el presente trabajo, se abordarán, en primer lugar, los cuidados paliativos como una forma de atención integral, así como una justificación de su relevancia en el ámbito global. En un segundo lugar, se reflexionará de los cuidados paliativos como un Derecho Humano. Finalmente, se hablará del análisis de casos y la deliberación en bioética. Se parte de supuesto de que hay una necesidad de los cuidados paliativos, en el sentido de que hay gente a la que se le niega su derecho a usar morfina para controlar su dolor.

Silvia Allende destaca que la OMS enfatiza en que a nivel global el 39 por ciento de las personas necesitadas de los cuidados paliativos tienen enfermedades cardiovasculares, el 34 por ciento cánceres, el 10 por ciento problemas de neumopatías, el 6 por ciento VIH/SIDA, y el 5 por ciento diabetes. Pero, los cuidados paliativos se vinculan con enfermedades como el Alzheimer (Comisión Nacional de Bioética, 2015, 24).

Se abordan los cuidados paliativos en la medida en que uno de los principales problemas filosóficos contemporáneos se relaciona con la manera en que deseamos afrontar nuestra propia muerte. A este respecto, a mi lector, conviene aclarar que mi acercamiento a los cuidados paliativos emerge en el ámbito de la filosofía hospice.

1.- Los cuidados paliativos y una justificación.

Para Open Society, los cuidados paliativos son analizados como un cuidado holístico que mejora la calidad de vida de los enfermos y familiares en la atención de los problemas físicos y legales. Los cuidados paliativos pueden realizarse desde el momento que se genera un diagnóstico (Open Society Foundations, 2015, 1).

Los cuidados paliativos son tan amplios que abarcan desde el uso de drogas como la marihuana para mitigar un dolor de piernas hasta mitigación del dolor en un enfermo terminal o mental. Este trabajo se centra en los cuidados paliativos aplicados a pacientes en fase terminal y en los aspectos legales que permiten su incorporación en los servicios de salud en México.

Por su parte, Manuel Ruiz, en su artículo La Comisión Nacional de Bioética ante el reto de integrar los cuidados paliativos en los cuidados paliativos en los servicios de salud en México, puntualiza que “la modificación de la Ley General de Salud en el 2009 y la instrumentación del programa SICALIDAD-PALIAR (2007-2009), han sido pasos fundamentales en los esfuerzos por integrar los cuidados paliativos en los servicios de salud del país, en todos los niveles de atención; Sin embargo, el proceso ha sido gradual” (Ruiz, 2015, 3).

Junto a Manuel Ruiz (Ruiz, 2015, 3), pongo énfasis en que los cuidados paliativos se utilizan en personas en la condición de enfermo terminal, atendiendo a su bienestar físico y emocional. Con la finalidad de brindar una atención total, estos cuidados pueden emplearse en casa. La aplicación de los cuidados paliativos en la vivienda encuentra su justificación en que “favorecen la comodidad del paciente y su muerte puede darse en las mejores condiciones. Por ello es necesario instrumentar clínicas de cuidados paliativos que sean atendidas por equipos multidisciplinarios en todo el país y desarrollar una estrategia de cooperación eficiente entre los prestadores de atención primaria y los equipos de cuidados paliativos en los centros de atención secundaria terciaria” (Ruiz, 2015, 3).

Los cuidados paliativos no se limitan a su aplicación en pacientes en fase terminal, sino que abarcan también los procesos físicos, emocionales y sociales que atraviesa la persona. A este respecto, tal como lo señala Manuel Ruiz: “dada la presencia frecuente del dolor en pacientes terminales, es necesario que se fomente la investigación de los procesos que influyen sobre la aflicción para identificar las necesidades de este tipo de pacientes y generar instrumentos que brinden una atención integral y faciliten un asesoramiento apropiado a los familiares, así como para conformar equipos multidisciplinarios, capaces de brindar atención paliativa, basada en evidencias científicas” (Ruiz, 2015, p. 4).

Los cuidados paliativos pueden realizarse desde que el paciente es diagnosticado con una enfermedad terminal, al mismo tiempo, que pueden adaptarse a las necesidades del paciente. Es importante también atender las necesidades de los familiares (hasta en el duelo).

Desde la perspectiva de Nallely Arce, los cuidados paliativos pueden emplearse durante el rumbo de la enfermedad terminal, en compañía de otras terapias como la quimioterapia, bajo la consideración de que “los pacientes en cuidados paliativos requieren un cuidado integral que considere por lo que se utiliza un enfoque de equipo que atienda las necesidades de los pacientes y sus familias, incluyendo la pérdida de sus seres queridos” (Arce, 2015, 20).

En las siguientes líneas, se propondrá a los cuidados paliativos, en tanto que un Derecho Humano.

2. Los cuidados paliativos como un Derecho Humano.

En este punto se enfatiza que los cuidados paliativos constituyen un Derecho Humano, partiendo del supuesto de que no todas las personas recurrirán necesariamente a ellos. Pero habrá personas que sí recurran a los cuidados paliativos. En este sentido, Open Society sostiene que “los cuidados paliativos están reconocidos como un elemento del derecho al mayor nivel posible de salud, protegido en el artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y el artículo 24 de la Convención sobre los Derechos del Niño” (Open Society, 2015, 2).

Más allá de datos estadísticos, se considera que, si a una persona se le niega su derecho a aliviar su dolor mediante morfina, se le está torturando. Es decir, si a una persona se le niega su a derecho a usar morfina u opioides, se le está causando un daño físico o mental. Quizá esta problemática sea objeto de una investigación profunda, pero, es necesario, sólo enunciarla por el momento.

Con esta defensa de los cuidados paliativos no se está queriendo encasillar a que todas las personas recurramos a los cuidados paliativos; sólo se pone énfasis en la relevancia de los cuidados paliativos en nuestros días. Es posible que millones de personas nunca recurran a los cuidados paliativos; sin embargo, también habrá millones que sí los necesiten y reciban atención bajo este modelo de cuidado.

El tema de los cuidados paliativos continúa siendo objeto de debate, ya sea por prejuicios ya sea por prejuicios o desconocimiento que aún existe al respecto. Persiste la idea de que recurrir a la marihuana implica adicción y se interpreta que apoyar los cuidados paliativos equivale a fomentar el consumo de drogas en la sociedad. En realidad, lo que se promueve es el control y la exaltación de la autonomía del paciente.
Podría parecer irrelevante señalar que la materia de cuidados paliativos ha sido incorporada en programas educativos en salud. Sin embargo, desde mi perspectiva, esta asignatura puede impartirse en cualquier programa educativo, dado que los cuidados paliativos se vinculan con la manera en deseamos vivir y morir.

Fernando Villaseñor subraya que los cuidados paliativos deben reconocerse como un Derecho Humano. Desde la filosofía del derecho, sostiene que su fundamentación se vincula con la temática de los Derechos Humanos, en tanto que exaltan la dignidad humana. En este sentido, tal como sostiene Fernando Villaseñor: “cuando los pineros de la medicina paliativa empezaron a articular una filosofía coherente con su disciplina, surgió un tema recurrente a discutir, el de la dignidad de los enfermos” (Villaseñor, 2023, 579-580).

Desde la perspectiva de Fernando Villaseñor, los cuidados paliativos evitan el paciente: 1) la ausencia de la independencia; 2) la frustración por ser una carga para su familia o la sociedad; 3) la ausencia de acceso a la atención médica; y 4) la expulsión en la toma de decisiones sobre su vida (Villaseñor, 2023, 580). En esencia, los cuidados paliativos celebran la autonomía del paciente frente a las decisiones sobre su enfermedad y su vida: continuar o detener el camino, siempre en el marco de la atención médica. Pero cada historia es examinada por comités de bioética, y ahora se abrirá el diálogo sobre el análisis de casos y la deliberación.

3. El análisis de casos y la deliberación en la bioética.

Desde la perspectiva de Nalley Arce, la intervención paliativista puede dar resultados positivos en el curso de la enfermedad, mejorando la calidad de vida del paciente. Pero al trabajar con pacientes con poca esperanza de vida, emergen problemas bioéticos vinculados “con el tipo de tratamientos o cuidados que se debe proporcionar y los límites de estos, cómo respetar la autonomía, sin caer en el abandono, proteger la vida pero evitar la obstinación terapéutica, la toma de decisiones informadas” (Arce, 2015, 20).

Nallely Arce resalta que la UNESCO parte del supuesto de que el objetivo principal de la bioética consiste en “formar a las personas para enfrentarlos conflictos morales y que sean capaces de tomar decisiones adecuadas que contribuyan a mejorar la calidad de los servicios de salud; por lo que una de las competencias bioéticas más importantes se relaciona con la capacidad de razonar críticamente sobre cuestiones éticas presentes en la relación clínica” (Arce, 2015, 21), por eso, la deliberación involucra un comportamiento total que incluye la escucha activa, la apertura, capacidad de análisis, disposición de resolver conflictos (Arce, 2015, 22).

La bioética, como puntualizan Salvador Arellano y Eduardo Farías (2023), se caracteriza por su dimensión crítica, argumentativa y laica. En este contexto, se dará preponderancia al recurso de la deliberación. Los autores subrayan “la vida obliga al homo sapiens a tomar decisiones en condiciones de incertidumbre. La deliberación es indispensable cuando no estamos ciertos de algo, y es necesario y urgente emprender un proceso de reflexión, del que pueden surgir soluciones falibles, fruto de un diálogo lógico constructivo en vista de un bien común” (Arellano & Farías, 2023, 54).

En conclusión, los cuidados paliativos son imprescindibles, en nuestros días, al reconocerse como un Derecho Humano. La reflexión central es que impedir el acceso a la morfina para el alivio del dolor constituye una forma de trato cruel y degradante.

La relevancia de los cuidados paliativos radica en que refuerzan la autonomía del paciente respecto a su padecimiento o enfermedad terminal. El propósito es cuestionar su pertinencia, sino destacar cómo contribuyen a transformar la vida de los pacientes al reconocer su capacidad de decisión sobre su propia vida.


Bibliografía:
Arce, N. (2015). La formación de competencias bioéticas en médicos paliativistas. En: Comisión Nacional de Bioética. (2015). Gaceta Conbioética. Año IV, Núm. 17.

Arellano, S & Farías, E. (2023). Bioética sin biomoral: elementos críticos para comprender la Bioética. México: Universidad Autónoma de Querétaro. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/910232/Libro_bioetica_sin_biomoral_final.pdf

Comisión Nacional de Bioética. (2015). Conversación con Silvia Allende, Jefa de departamento del servicio de Cuidados paliativos del Instituto Nacional de Cancerología. En: Comisión Nacional de Bioética. (2015). Gaceta Conbioética. Año IV, Núm. 17.
https://www.researchgate.net/publication/307134783_Conversacion_con_Silvia_Allende_Jefa_del_departamento_del_servicio_de_Cuidados_Paliativos

Open Society. (2015). Cuidados paliativos como un Derecho Humano. Disponible en: https://www.opensocietyfoundations.org [Consulta: 28 de enero de 2026].
Ruiz, M. (2015). La Comisión Nacional de Bioética ante el reto de integrar los cuidados paliativos en los servicios en los servicios de salud en México. En: Comisión Nacional de Bioética. (2015). Gaceta Conbioética. Año IV, Núm. 17.

Villaseñor, F. (2023). Los cuidados paliativos como derecho. En: Revista de Investigaciones Jurídicas, Año 47, Núm. 47. https://www.eld.edu.mx/Revista-de-Investigaciones-Jurídicas/RIJ-47/Capítulos/25-LOS-CUIDADOS-PALIATIVOS-COMO-DERECHO-HUMANO.pdf


Dr. Juan Manuel Cabrera Romero.
Facultad de Filosofía.
Unidad de Bioética, UAQ.


Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional de la Unidad de Bioética-UAQ. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

¿Dónde queda el instinto humano en la era de los robots?

La inteligencia artificial es cada vez más refinada y los esfuerzos en la creación de robots con cada vez mayor autonomía están consiguiendo significativos avances. Pero ¿en qué lugar deja al instinto humano?[1]

Observar el comportamiento animal proporciona una consecuencia: no siempre es fácil distinguir los actos conscientes de los instintivos. De forma análoga, que en absoluto idéntica, a la humana, los animales adquieren comportamientos y normas de convivencia de su grupo y de su entorno inmediato. El instinto, lejos de diluirse en el aprendizaje, se modela para adaptarse a los nuevos gestos, a la actitud asimilada. Continuar leyendo “¿Dónde queda el instinto humano en la era de los robots?”

Derecho a vivir dignamente mientras se muere

Deseo exponer con claridad y brevedad mi convicción sobre el derecho de una persona paciente a que se respete su dignidad cuando pide que le ayuden a vivir dignamente mientras se muere[1]. Me refiero a las tres opciones siguientes: 1) la opción por el cuidado paliativo justo, incluida la sedación terminal; 2) la opción por el rechazo de recursos sanitarios fútiles, desproporcionados u onerosos, sobre todo cuando solo sirvan para alargar el proceso de morir; 3) la opción por solicitar la ayuda personal y social, (sanitaria, legal y psicológica o de acompañamiento espiritual), para llevar a cabo justamente la aceleración directa e intencionada del proceso de morir. Estas tres opciones – y no solo a la tercera– pueden calificarse como eutanasia justa, con tal de que no se malinterprete peyorativamente el término “eutanasia”. Etimológicamente, eu-thanasia es buen morir, vivir dignamente el proceso de morir. Eu-thanasia valdría para designar la eutanasia justa. La eutanasia injusta sería simplemente “mala muerte” (en griego, kako-thanasia).

Prólogo Desde La Ética Laica

Agradezco a editores la venia para modificar el título de este ensayo sobre el derecho a la eutanasia en perspectiva ética laica, para insistir en la propuesta de “vivir dignamente mientras se muere”. Esta fórmula resume la convicción sobre el buen morir desde una ética “secular”, que no excluye el diálogo, la espiritualidad. Es la postura desde la que he pensado siempre las cuestiones de ética y vida desde la pertenencia institucional a entidades académicas que mantienen con libertad universitaria la posibilidad del diálogo entre “fe y secularidad”. Continuar leyendo “Derecho a vivir dignamente mientras se muere”

Reflexiones sobre la muerte digna: condiciones de posibilidad en México

Introducción

La muerte es una condición que forma parte del ciclo de vida de los seres vivos que nacen, crecen y mueren. En general, la muerte de un ser humano puede definirse como el cese de las funciones vitales, tales como la respiración, control de temperatura, función cardiaca y funciones cerebrales. El diccionario de la Real Academia Española la define como la cesación o término de la vida (RAE, 2023).

Sin embargo, en la actualidad existe un intenso debate respecto al concepto y, por consiguiente, a la determinación de la muerte. Se ha hecho notar la ausencia de una racionalidad integradora y de una formulación consistente para una cuestión tan central, por lo cual, es importante considerar las diferentes connotaciones que se le dan de acuerdo con la condición social y cultural de las personas. De ahí que lograr una definición de muerte puede ser un objetivo muy complejo, pues han de integrarse elementos tanto científicos como aquellos vinculados a la religión, las creencias y los aspectos espirituales, especialmente en aquellas personas aspiran a una vida en el más allá. Continuar leyendo “Reflexiones sobre la muerte digna: condiciones de posibilidad en México”

La relación médico-paciente y familia en el caso del paciente hospitalizado grave

Introducción

La relación entre el médico y una o un paciente es una relación basada en la ética y en la confianza, cuyo objetivo principal es concentrarse en el enfermo y sus preferencias, respetando plenamente su autonomía, reconociendo su dignidad y, si es el caso, su capacidad para decidir cómo quiere vivir el proceso de la enfermedad y de la muerte (Arzate-Mireles, Ocho-Carrillo y Alvarado-Aguilar 2013). Además, constituye la expresión operativa del trato social entre el médico y el enfermo y tiene tal importancia que la eficacia terapéutica se encuentra relacionada con el enfermo y con la manera como su familia, amigos, colegas o red de apoyo interactúan con él.

En el caso particular del enfermo hospitalizado grave, esta relación se modifica puesto que, frecuentemente, el enfermo tiene limitadas sus habilidades de comunicación interpersonal, de manera que la atención centrada en el paciente requiere una comunicación efectiva con su familiar o red de apoyo. Continuar leyendo “La relación médico-paciente y familia en el caso del paciente hospitalizado grave”

Aborto y vida naciente con malformaciones

Aborto y vida naciente con malformaciones1

Hay que respetar que sea ella quien tome la decisión, sin imposición prohibitiva, ni complicidad permisiva

No soy ginecólogo, ni jurista, ni casado. Mi relación con el aborto se produce en dos campos: el consultorio espiritual y la clase de ética. Desde esas perspectivas comento sobre las decisiones conflictivas de interrupción o prosecución de un embarazo amenazado por patologías que hacen dudar de la conveniencia de protegerlo.

Respetando la privacidad de las personas que acuden a consulta, se puede dar desde esa experiencia el testimonio siguiente: ni en el caso de la mujer embarazada que, con pesar e incertidumbre, optó por interrumpir el camino hacia el nacimiento de una vida seria e irremisiblemente afectada por malformaciones graves, ni en el caso de la que, en circunstancias semejantes, optó por llevar a término la gestación en medio de la angustia por la inseguridad acerca del futuro de esa vida; en ninguno de ambos casos, reitero, descubrimos indicios de que hayan tomado la decisión a la ligera, sin sufrir ni dudar. Claro es que, en el caso contrario, no habrían venido a esta consulta. Pero también es cierto que, tanto quienes analizan la sociología del comportamiento abortivo, como las mismas personas que mantienen una postura en pro de la mayor permisividad legal, coinciden en reconocer que el aborto conlleva aspectos traumáticos que impiden decidirlo sin más, frívolamente. Continuar leyendo “Aborto y vida naciente con malformaciones”

Viabilidad del uso de drogas alternativas para el tratamiento del dolor en el cuidado paliativo para pacientes geriatras

Introducción.

El presente artículo está basado en una investigación realizada para la obtención de grado de Maestría en Ética Aplicada y Bioética en la Universidad Autónoma de Querétaro.

En el último siglo, en México, las mejoras en las condiciones socioeconómicas, aunadas a los avances en las tecnologías, incluyendo los ocurridos en el campo de la sanidad, tanto en el ámbito preventivo de la salud pública como nivel de diagnóstico y terapéutico, han resultado en un cambio en la escala demográfica, con una baja tasa de natalidad y de mortalidad, una de cuyas consecuencias es la prolongación de la edad de los individuos, lo que  provoca un aumento proporcional de los individuos de mayor edad, es decir, a un envejecimiento poblacional, que exige una atención necesaria y específica a este sector de la población especialmente en cuanto al dolor. Continuar leyendo “Viabilidad del uso de drogas alternativas para el tratamiento del dolor en el cuidado paliativo para pacientes geriatras”