La pertinencia de la ética animal en nuestros días

Lo que me interesa investigar es nuestra relación moral con los animales. Mi indagación sobre nuestra relación con los animales no humanos parte del supuesto de que una investigación sobre los derechos de los animales no humanos es parte de los derechos humanos. Por una parte, pondré el acento en la pertinencia de la ética animal en nuestros días. En un segundo lugar, defenderé la ética ambiental desde la reflexión filosófica. Mi acercamiento es filosófico, al mismo tiempo, que señalo que, existen estudios desde la veterinaria, existen estudios que hablan de una bioética animal, que pone énfasis en los derechos de los animales no humanos atendiendo a que tienen la capacidad de sentir dolor. Pero, la filosofía también ofrece una reflexión ética sobre los animales no humanos.

1.La pertinencia de la ética animal en nuestros días.

La ética animal ha sido criticada porque se supone que desprecia la vida humana. No se trata de despreciar la vida humana, sino de prestarle atención al dolor y sufrimiento de los animales. Prestarles atención a los animales no humanos, nos ha colocado ante una forma no tradicional de pensar la ética. En este tenor, estoy de acuerdo con Peter Singer en pensar la ética de otra manera, que pone énfasis en el “daño que estamos causando a los ecosistemas de nuestro planeta, a otras especies de animales” (Singer, 1997, p. 172).

Se me objetará que hablo de ética ambiental, cuando debería hablar de la ética animal. Pero, desde mi perspectiva, si hablo de ética ambiental es para salvaguardar los derechos de los animales no humanos. No desconozco que la filosofía deviene en un modo de vida, “para minimizar la contaminación y asegurar que todo lo que se puede volver a usar. Tirar a la ligera materiales que se pueden reciclar constituye una forma de vandalismo o de robo de nuestra propiedad común en los recursos del mundo” (Singer, 1995, pp. 356-357).

Pero la reflexión ética sobre los animales no humanos es necesaria, para brindar razonamientos éticos al momento de deliberar sobre asuntos que perturben nuestra vida cotidiana: “se trata de una llamada a la responsabilidad de preservar el medioambiente, la atmosfera y a la biodiversidad y a un cambio eventual de paradigma, que posibilite el paso de una sociedad abocada a la competencia y a la producción desbocada y desmedida, a una sociedad de cooperación inteligente” (Arellano & Farías, 2023, p. 15).
Tom Regan, en Derechos animales, injusticias humanas, parte de la consideración de que los seres humanos tienen un valor inherente y que estos derechos pueden extenderse a animales no humanos. Tom Regan resalta que es plausible haber una justificación del daño a los animales, aunque “quienes dañan a los animales normalmente no demuestran que el daño causado está realmente justificado. Una pregunta más que debemos plantearnos a nosotros mismos es: ¿qué debemos hacer moralmente hablando, en una situación tal? (Regan, 1980, p. 261).
Una vez que se ha reflexionado sobre la pertinencia de la ética animal en nuestros días, es menester elaborar una defensa de la ética animal desde la filosofía.

2.En defensa de la ética ambiental desde la reflexión filosófica.

Tom Regan parte del supuesto de que si los animales no consiguen hablar o defenderse, no hacen influencia política, “esto no debilita nuestra obligación de actuar en su beneficio. Si algo hace su beneficio, es acrecentar nuestra obligación” (Regan, 1980, p. 262).

Si hablo de la ética animal, es porque el movimiento de la liberación animal tiene una justificación filosófica. En este tenor, tal como sostiene Peter Singer, “el movimiento de liberación de los animales es el único de los movimientos políticos recientes cuyas ideas y apoyo provienen de filósofos académicos” (Singer, 1997, p. 174).

El argumento del movimiento de la liberación animal muestra que en nuestros días “muchos filósofos aceptan ahora que la diferencia de especie por sí sola no puede proporcionar una base ética defendible para dar más valor a los intereses de un ser que a los de otro” (Singer, 1997, p. 174).

En términos sencillos, los límites de las especies no son naturales, sino que es una forma de dividir a los seres vivos. A este respecto, “el modo en que dividimos a los seres en especies no refleja un orden natural de las cosas o una realidad del mundo exterior, sino los juicios subjetivos de quienes hacen la clasificación” (Singer, 1997, p. 178).
En todo caso, Peter Singer argumenta que los animales no humanos son personas, en el sentido de que “las ballenas, los delfines, los elefantes, los perros, los cerdos y otros animales también son conscientes de su propia existencia en el tiempo y pueden razonar” (Singer, 1997, p. 181).

En suma, la ética animal es necesaria, en nuestros días, en la medida en que los animales no humanos devienen en personas. Se puede profundizar en la ética animal en la medida en que existen investigaciones científicas para disminuir el uso de antibióticos en los animales.


Bibliografía:
Arellano, S & Farías, E. (2023). Bioética sin biomoral: elementos críticos para comprender la bioética. México: Secretaría de Salud, CONBIOÉTICA, UAQ. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/910232/Libro_bioetica_sin_biomoral_final.pdf
Singer, P. (1995). Ética práctica. New York: Cambridge University Press.
Singer, P. (1997). Repensar la vida y la muerte. El derrumbe de nuestra ética tradicional. Barcelona: Paidós.
Regan, T. (1980). Derechos animales, injusticias humanas. Disponible en: https://www.filosoficas.unam.mx [Consulta: 22 de febrero de 2026].


Dr. Juan Manuel Cabrera Romero.
Facultad de Filosofía.
Unidad de Bioética, UAQ.


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