Sobre la ética animal

En el presente trabajo, por una parte, pondré énfasis en las raíces filosóficas de la bioética. En un segundo lugar, analizaré la propuesta de Peter Singer sobre la liberación animal. En este tenor aparece la siguiente pregunta: ¿es pertinente ser vegetariano hoy?

1. Las raíces filosóficas de la bioética ambiental.

Para Salvador Arellano y Eduardo Farías, la ética es una reflexión crítica que pertenece al discurso filosófico. Es vital resaltar que “la ética puede ser descriptiva, normativa o aplicada, características que se entrelazan para dar paso a campo de lo que actualidad denominamos bioética” (Arellano & Farías, 2023, p. 89).

No hay propiamente el especialista en bioética, en el sentido de que la bioética “es una intersección de diferentes perspectivas, disciplinas y metodologías” (Arellano & Farías, 2023, p. 90).
La bioética nos invita a reflexionar sobre cómo enfrentamos las preguntas relacionadas con la vida -humana y no humana- y su futuro, así como sobre el papel del conocimiento científico en diálogo con la tecnología, la sociedad y las humanidades (Arellano & Farías, 2023, p. 12). En términos sencillos, la bioética se ocupa de los dilemas éticos que surgen en torno a la vida en general. Por eso también abarca el medio ambiente y la manera en que tratamos a los animales no humanos.

Una vez que se ha puesto énfasis en las raíces filosóficas de la bioética, es pertinente hacer una reflexión sobre la liberación animal, una propuesta de Peter Singer.

2. Liberación animal de Peter Singer: una propuesta para nuestros días.

El objetivo del presente apartado es reflexionar sobre la tiranía que los animales humanos ejercen sobre los animales no humanos, poniendo el acento en el dolor que esta relación provoca. Peter Singer, en Liberación animal. Una ética para nuestro trato hacia los animales, describe esa tiranía como una fuente de constante sufrimiento. Su postura es extensionista: sostiene que los animales no humanos merecen ser tratados con la misma consideración que los humanos. Singer no apela a la ternura ni a la simpatía superficial hacia los animales, sino que propone “un intento de reflexión profunda, cuidadosa y consistente sobre el tema de cómo debemos tratar a los animales no humanos. Su desarrollo saca a la luz los prejuicios que están detrás de nuestras actitudes y comportamientos actuales” (Singer, 1996, p. 8).

En es te horizonte, surge la pregunta de si hoy resulta pertinente adoptar el vegetarianismo como respuesta ética. La cuestión no se limita a una elección alimentaria, sino que se convierte en un gesto de resistencia frente a una estructura de dominación que normaliza el sufrimiento animal y lo invisibiliza.
Peter Singer sostiene que no existe justificación moral para considerar que el dolor de los animales no humanos tiene menos valor que el de los animales humanos. Reconoce que los humanos pueden poseer una memoria más detallada y un mayor conocimiento de lo que ocurre; sin embargo, un animal no humano puede sufrir incluso más, precisamente porque su comprensión limitada de la situación no le permite anticipar ni contextualizar el dolor que experimenta.

De esta reflexión surge una pregunta inevitable, tanto con Singer como más allá de él: ¿es posible adoptar el vegetarianismo en nuestro tiempo? La cuestión no sólo se reduce a una práctica alimentaria, sino que se abre como un dilema ético sobre nuestra responsabilidad frente al sufrimiento de los seres vivos que comparten el mundo con nosotros.

Peter Singer considera que el vegetarianismo es pertinente, pues “el vegetarianismo es recomendable para la Liberación de los Animales, recibe también un fuerte apoyo de los hechos que se desprenden de la situación por la que atraviesa la alimentación a escala mundial” (Singer, 1996, p. 262).

Frente a la idea de que solo consumamos pescado, Singer advierte que “la industria pesquera de las naciones desarrolladas se ha convertido en una forma más de distribución de los recursos naturales del mundo de cuyas ventajas sólo se aprovechan los ricos” (Singer, 1996, p. 269).

Es importante precisar la diferencia entre ser vegetariano y ser vegano. Al respecto, Peter Singer señala que “el término vegetariano se extendió como consecuencia de la formación de la Sociedad Vegetariana en Inglaterra, en 1874. Puesto que las normas de dicha sociedad permiten que se coman huevos y leche, el término ‘vegetariano’ se aplica a aquellos que utilizan estos productos animales” (Singer, 1996, p. 271).

No debe subestimarse esta definición, que incluye a quienes consumen vegetales, huevos y leche, mientras que el vegano se limita exclusivamente a los alimentos de origen vegetal. En todo caso, llegar a ser vegano supone un proceso que puede resultar complejo. Sin embargo, Singer reconoce que quienes han optado por el vegetarianismo ya han contribuido de manera significativa al movimiento de la Liberación Animal.
Frente al supuesto de que Peter Singer pretende imponernos el vegetarianismo como estilo de vida, este filosofo australiano aclara que sus “observaciones no tienen otra intención que la de servir de sugerencias” (Singer, 1996, p. 276).

Soy consciente de que los temas de la liberación animal y del vegetarianismo se vinculan con la idea de que la filosofía es un estilo de vida, aunque también es posible abordarlos desde una perspectiva teórica.
En suma, el campo de la bioética ambiental me resulta especialmente significativo, pues considero solo se ocupa de los dilemas éticos relacionados con la vida en general, sino que también incluye el cuidado del medioambiente y las cuestiones ecológicas. Sin embargo, es importante subrayar que la bioética no se reduce únicamente a los problemas medioambientales: su carácter transdisciplinario la lleva a abarcar múltiples dimensiones de los dilemas éticos vinculados con la vida humana y no humana.

La bioética es un campo transdisciplinario en el que dialogan distintas disciplinas: médicos, biólogos, juristas, filósofos y otros especialistas aportan sus perspectivas para comprender y enfrentar dilemas éticos relacionados con la vida. En mi caso, me acerco a la bioética desde la filosofía, porque creo que ofrece las bases conceptuales para pensar críticamente nuestras prácticas y decisiones.

Por ejemplo, la propuesta de Peter Singer sobre la tiranía de los seres humanos hacia los animales no humanos nos ayuda a reconocer que la ética animal y la bioética ambiental tienen raíces filosóficas profundas. No se trata solo de cuestiones técnicas o científicas, sino de reflexionar sobre cómo nuestras acciones afectan a otros seres vivos y al entorno que compartimos.


Bibliografía:
Arellano, S & Farías, E. (2023). Bioética sin biomoral. México: Secretaría de Salud, CONBIOETICA, UAQ. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/910232/Libro_bioetica_sin_biomoral_final.pdf
Singer, P. (1996). Liberación animal. Una ética para nuestro trato hacia los animales. México: Editorial Torres Asociados.


Dr. Juan Manuel Cabrera Romero.
Facultad de Filosofía.
Unidad de Bioética, UAQ.


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